La Fábrika de Utopías - Capítulo 7
Habían pasado tres semanas y no tenía ninguna información acerca de Mar, estuvo en la 'fábrica' y no vio a nadie; posiblemente Darío y María estuvieran trabajando, los mastines se averiguaba que estaban cuidados, Mar nunca los dejaría solos. A los cinco perros chicos se los había llevado al festival.
Tenía en la cabeza ir al festival Aupa Lumbreiras en agosto y por nada del mundo les pediría un euro a sus padres. Pretendía encontrar un trabajo que le permitiera tener algo para ir pero le fue imposible; donde iba, estando anunciado, se encontraba con docenas de muchachos que pretendían lo mismo. Ofrecerse puerta por puerta tampoco obtuvo respuesta positiva. Entendía mejor a su padre y lo que tenía que estar pasando por las responsabilidades adquiridas; él sólo quería algunos euros para poder ir al festival y su padre tenía que hacer frente a la hipoteca y el alimento de la familia.
No le quedaba otra que coger a Pablo, que tampoco estaba sobrado, y tocar en la calle, a espaldas de sus padres, claro. Elegían lugares tranquilos de los grandes parques de la ciudad y tocaban canciones por todos conocidas. Aunque cuando más recaudaban era cuando Pablo tocaba algún tema de Paco de Lucía. Éste se dio cuenta pero no decía nada, siempre partían a medias.
Hicieron una versión acústica de Envidia Kotxina,
'¡Acaba ya!
De aquí sólo sacaras, lo que metas nada más
¡Acaba ya!
No les tengas miedo, somos más que ellos
Peligran sus bolsillos, peligrarán sus cuellos
Ellos tienen el poder, ellos tienen el dinero
Lo que les puede joder, es el odio del obrero
Sal y muévete, éste es el momento
Coge lo que es tuyo, no pierdas más el tiempo
Acaba con sus leyes y con sus privilegios
Acaba con sus bienes, acaba con tu infierno
¡Acaba ya!
De aquí sólo sacarás, lo que metas nada más.
Un muchacho los escuchaba desde detrás.
Luego siguieron con una de Manolo Kabezabolo.
- ¿Vosotros sois del Instituto del Sur, no? - les preguntó cuando acabaron.
Se giraron los dos a la vez y vieron al chico que siempre llevaba una camiseta de Kaos Urbano, hoy llevaba una sudadera negra con capucha de Non Servium y el lema 'Orgullo Obrero'; llevaba pantalones vaqueros anchos que acababan en las rodillas y zapatillas de deporte.
- ¿Os gusta el punk?
- Sí - contestaron al unísono.
- Tocáis bien, este sábado en el polígono sur hay un bolo punk solidario, a favor de una peña que está en la cárcel, detenidos hace unas semanas en la manifestación de los estudiantes, ¿os acordáis?
- Y tanto - dijo Manu.
- Necesitan pasta para la fianza y los putos abogados; podríais venir, no está anunciado, sólo lo que se difunda en internet. Tocan Pisa Mierda con Kontundencia Kriminal.
Al oír el nombre del grupo de Málaga, Manu se acordó de Mar, Pedrojo y la alcaldesa facha que prohibía la música en feria.
- ¿Dónde es? - interrogó Pablo.
- En la 'fábrica', en el polígono Sur dos.
Estaban de vuelta y no tenía noticias de Mar. Manu esperaba que al regresar, Mar se lo hiciera saber de alguna manera, tenía su móvil y su email, aquello fue un jarro de agua fría.
- Claro que iremos, ya la conocemos - dijo Manu.
- Vale, ¡oye!, podríais probar con algo de Non Servium, esos sí que son caña. Os veo con las guitarras por el instituto y pesaba que erais más 'a lo indie'.
- Y dale - susurró Manu.
- ¿Qué?
- Nada, nada, nos confunden bastante en eso.
- Bueno me marcho, en el barrio estoy por La Kantina, si os queréis pasar por allí, podíais tocar algo.
- Sí, ya veremos, adiós - contestó Pablo con una sonrisa.
La Kantina era un local de extrema izquierda con tintes anarquistas en el sector norte del barrio.
Dieron por concluida la tarde y de regreso en el Metro no cruzaron palabra alguna. Manu iba absorto en sus pensamientos, 'lo mismo lo organiza otra gente...', 'es mucha coincidencia', 'lo mismo tenía un correo de Mar ese día comunicándoselo...', 'le estoy dando demasiadas vueltas, Mar es mayor que yo y no ha adquirido ningún tipo de compromiso'. Pensamiento que le entristeció.
Al llegar a casa comprobaría que no tenía ningún correo de Mar.
Pablo distribuía sus pensamientos en otra cosa, de repente se encontraba haciendo canciones cuyo mensaje, de una manera u otra, era compartido por la extrema izquierda; aunque pensaba que esa 'denominación', impuesta en gran parte por los medios de comunicación, no era la más adecuada puesto que la 'extrema izquierda', según su razonamiento, llevaría a Stalin o Corea del Norte y le daba que al punk le pegaba más el término 'anarquía'. No pensaba, al revés, creía firmemente que la gente de la Kantina no era de seguir a ningún tipo de líder.
Así que su postura le resultaba coherente: la situación actual de paro, bailando entre cinco y seis millones de personas; la desconfianza en los políticos, el engaño y abuso de los bancos rescatados para con sus rescatadores; los desahucios por fondos buitre, la corrupción entre los que regentan el poder; la iglesia metiendo sus manos en las leyes, la pobreza que se extendía por los barrios de la ciudades como la peste. La felicidad de cien descansaba sobre el sufrimiento de un millón. Todo estaba en las noticias del día a día en la televisión, radios y periódicos; estaba en las calles y plazas, los bares y las tiendas. Lo veía en el rostro de los que viajaban con él en aquel vagón. Su padre también estaba en el paro pero, a diferencia del de Manu, trabajaba en negro en unos almacenes de carga y descarga a cinco euros la hora. Eso se sumaba a los cuatrocientos veintiséis euros de la prestación de desempleo que estaba a punto de vencer, además su madre trabajaba de limpiadora en un banco, tres veces a la semana por cincuenta euros al mes y lo que le salía. Pablo sabía que la familia de Manu estaba mucho peor, apenas tenían ingresos.
Todo esto era combatido por la ideología que Pedrojo esgrimía. Recordaba unas de sus retahílas: 'a la mierda las putas estructuras piramidales de gobierno, ¡a ver tío!... 'gobernar' es 'administrar' en un noventa por ciento, alguien ha de hacerlo ¿están los sillones no?... pues que los ocupe el pueblo en su valía.; tenemos los instrumentos, la maquinaria necesaria; que la maneje quien sepa, pueda, quiera y gane en oposición a su semejante; de lo simple surgirá lo complejo, desde la asociación y cooperativismo en los barrios, se podría pasar a ciudades y provincias, en círculos más complejos desde donde se ocuparan los puesto de administración estatal y eso significa continua interacción con la gente... ¡a ver!, ¿sabéis lo que nunca han tenido las democracias que han existido desde el principio de los tiempos? .... Internet... ¡'killo'!, la opinión de cualquiera en tiempo real y a disposición de todos, ¿qué más quiere la sociedad para organizarse libremente?, es la herramienta perfecta para conseguir la democracia real. Las decisiones las toma el pueblo en tiempo real y a cuestionarnos el concepto de gobierno. Eso es lo que pasaría... si la democracia funcionara y no dependiera de las estructuras piramidales cerradas de los partidos políticos, ¡a la mierda las democracias enquistadas en el 'borreguismo' piramidal! Gobernar debe ser una colaboración entre todos para el bienestar de todos y no la imposición de las ideas de unos sobre las de otros, que al final resulta ser la imposición de la idea de uno sobre la del resto; manda el hijo puta que tenga metida por el culo la punta de la pirámide'.
'Esta democracia es una basura
No la distingo de una dictadura'
Como Pedrojo, Pablo canturreaba mezclando dos canciones
'Izquierdas y derechas
Todos son la misma mierda'
Pablo se sonreía recordando a Pedrojo cantando sin venir a cuento o viniendo, no estaba muy seguro. Una cosa le quedaba clara, que los borregos necesitan de un pastor que los guie; mientras la sociedad necesite de un líder ante el que agachar la cabeza, mientras se crean vasallos y no ciudadanos, mientras pierdan el culo por reyes y obispos no hay nada que hacer. Pensaba 'tanta evolución para esta mierda de ser humano'.
Ahora era Pablo el que canturreaba
'Cuidado con lo que aprietas
La paz social se aleja de sus grietas'
Mientras recordaba a Pedrojo: 'la 'propaganda por el hecho' de Malatesta acabó en terrorismo, la rebelión social debe ser una rebelión cultural; aunque si al animal le atacas, se defiende... y muchos se sienten atacados. Pero ¡tío!... esto de la anarquía es un mundo, opiniones y posturas a saco, como en todo, ¡ahora! yo te digo que sin solidaridad no hay anarquía. Esta debe regir todos y cada uno de nuestros actos.'
Al llegar a casa, Manu volvió a la cruda realidad de nuevo; pensar en 'la fábrica' y sus nuevos amigos, pensar en Mar le sacaba del mundo. Al abrir la puerta, el silencio se hizo patente; al entrar observó como su padre entraba en su cuarto procedente del baño; su hermana no estaba, casi no vivía allí, siempre estaba en casa de su tía. Su madre estaba en la cocina con los ojos velados por cristalinas lágrimas como siempre; tras darle dos besos de bienvenida, Manu, viéndolo, preguntó:
- ¿Qué pasa mama?
- ¿De dónde vienes?
- De casa de Pablo, pero... déjate..., siempre que llego te pillo llorando...
- Nada, hijo, la cosa no está bien - decía amargamente mirando al suelo, forzando la sonrisa continuó - he conseguido el trabajo del bingo, serán sólo doscientos al mes pero algo es algo, no llegamos... - y empezó a llorar desconsoladamente.
Aquello sobrecogió a Manu al que se le saltaron las lágrimas, se dirigió a su cuarto y volvió.
- Toma - le dijo a su madre mientras le daba veinte billetes de diez euros y dieciséis de cinco.
- ¿Y esto? - dijo secándose las lágrimas con el paño de cocina.
- Estoy tocando la guitarra con Pablo en el centro; lo guardaba para ir a un festival, pero no tiene importancia...
La madre abrazó a su hijo acariciándole la cabeza y removiendo sus dedos por la gran mata de pelo negro.
- ¿Por qué no me lo has dicho?
- Ya te lo diría en su momento.
- ¡Ay señor! - aceptaba, mientras cogía a Manu suavemente de los hombros y le miraba a los ojos - nos viene muy bien hijo, pero quédate con la mitad, guárdalo para tu festival... no pasa nada.
Aquellas últimas palabras le recordaron a Pedrojo.
- No, quédatelo todo, todavía falta y no voy necesitar tanto.
- Que no se entere tu padre, con esto pagamos los recibos de luz que debemos.
