CAPÍTULO 18. ¡¡¡VOTA IDIOTA!!!
Y el pogo se inició a la señal de varios disparos y del primer toro abatido. Su muerte provocó sonoros mugidos de furia y dolor entre el resto de sus compañeros. Estallaba así un beligerante panorama de caos y destrucción en el que nada podíamos hacer como palomas. Todos estaban fuera de sí excretando odio y rencor a través de sus astas y hacia todo animal humano que se les pusiera al alcance. Ya se tratara de simpatizantes de la gaviota o de milikchiapnos. Todos eran perforados indiscriminadamente. Por nuestra parte, fuimos directamente a cazar y joder a los primeros. Especialmente, a aquellos más influyentes entre su kuadrilla gaviotera y, por ende, entre el resto de la especie humana de este país, nación, o lo que sea.
Es cierto que nosotras las palomas vivimos en un mundo paralelo y semejante al de nuestros queridos animales humanos. Pero esto no nos exime de conocer su actual situación social, política y económica. Como ya tenéis constancia de nuestro sistema de lecto-escritura chirop y de la existencia de palomas sabedoras del castellano escrito, estamos lo suficientemente informadas como para identificar a estos bastardos humanos gavioteros y etiquetarlos como "malagente". Estamos al corriente de los caretos que debemos inflamar para vuestro beneficio, el de los toros y el nuestro; por así arrullarlo. Caretos que la fuerza taurina estaba castigando contra el asfalto de Génova a base de violentos enviones.
En aquella contienda las cosas se empezaron a torcer. A cada instante, la fuerza de los enormes mamíferos iba menguando debido a las bajas entre los guerreros de su kuadrilla por el plomo recibido. Salvo Etzia, Chiurruti y mi primo, las demás no teníamos capacidad de chimponear o inmovilizar a ningún humano. Aunque hay que piar que el resto de la kuadrilla, desnuda, pudo joder alguno que otro clavándole con brío esos instrumentos de escritura que utilizan en algunos de sus puntos vitales (ojo, oído, carótida, femoral, etc). Lo estábamos dando todo y resistíamos a duras penas hasta que fuimos recibidas con una horda de palomas domésticas en busca de follón...
-¡Estamos jodidas! -Arrulló Fermina mientras distraía a un humano gaviotero para que mi primo le atara los pies con sus cables-. ¡Tenemos más invitados en la fiesta!
-¡Qué cojo...! -Pió Checho fipchiando lo que se avecinaba-: ¡Dimitri, Spencer, Pionio y todas las que portéis vuestro equipo... ¡Entramos a saco!
-¡Ni un puto paso atrás! -Graznó con valor CD-. ¡Caer está permitido, levantarse es obligatorio!
-Hoy están de suerte porque me siento toh generoso y güenaente, ¿ave? -A Pionio se la pelaba todo-... ¡¡Voy a repartí hostiah en plan sosialista!!
-¡Bukaneraaaaaaas!
Con este grito de guerra de Fermina cargamos con todo y, sin gluchopearlo, vuestro humilde narrador se las estaba viendo con nada menos que dos palomas del tamaño de Dimitri. Me vino un fugaz flashback de un par de técnicas de Chup Chorris y ataqué a una de ellas con una patada voladora en todo el chiapok. La hija de puta ni se inmutó. Me fipchió como piando... "¿Eso es todo lo que tienes, maricona?". Era su turno y me disponía a recibir la somanta del año. La puta era muy grande, sí coño es que era una mole, en serio... Alzó su cabeza hasta la estratosfera y tensó al máximo los músculos de su cuello. Iba a ser víctima y testigo del "Picotazo de martillo" del archiconocido Chulk Chogan[1] cuando, de repente, ¡CHÁS! La cabeza de la presunta agresora cayó al suelo como lo haría el componente de mayor altura de una torre de bloques apilados uno encima del otro...
-¡Ocúpate del otro Agapito! -Arrulló Chiurruti dando y recibiendo castigo entre la muchedumbre.
Aproveché la efímera parálisis de terror que mostraba la otra paloma para hostiar primero y tener alguna ventaja en el combate, pero era demasiada paloma para mi. Me propinó un par de severos golpes que estuvieron a punto de dejarme seco. Caí doblegado al suelo de la calle y entre las sombras de la visión borrosa causada por el aturdimiento, pude fipchiar que dos palomas me estaban... ¿Protegiendo? De aquella jodida pava de Navidad... "Debe ser Dimitri y alguna de mis compas", pensé...
-¡Grasiah ompareh! ¡Noh aveí zarvao el ohete! -Escuché piar al compa Pionio.
-¡Refuerzos! ¡Os debemos las vidas compas! -Escuché la voz de CD sin entender muy bien lo que estaba pasando.
-¡No os vamos a dejar morir así! -Esa voz no era conocida-... ¡No mientras nosotras podamos luchar para evitarlo!
Estaba recobrando el sentido y al fin pude fipchiar cómo se estaba desarrollando la gresca alrededor. Me sorprendí por la cantidad de palomas que vinieron desinteresadamente a combatir a nuestro lado. Sin su ayuda, de seguro que esta historia hubiera terminado unas líneas atrás.
El control dentro del caos estaba volviendo al punto en el que nos interesaba. Aquel salvador regimiento de palomas salvajes aliadas contuvo e incluso repelió a todas las palomas domésticas. Permitiendo con su ayuda focalizar de nuevo nuestras fuerzas en los humanos gavioteros que quedaban...
-¡¡Kuadrilla!! ¡Venid deprisa! -Arrullaba con fuerza Etzia desde una de las ventanas del segundo piso de aquel chupuk- ¡¡Tenemos a uno de los gordos!!
-¡Y lleva algo interesante! ¡Venid, cojones! -Soltó mi primo a grito pelao...
La milikchiap humana tenía asegurada toda la zona del incidente en la entrada, pero aún no había inspeccionado el interior, ni mucho menos la segunda planta. Así que sin tiempo que perder entramos por aquella ventana al chupuk gaviotero y fipchiamos que Spencer, Etzia y mi primo tenían neutralizado a uno de los humanos más importantes de los allí presentes...
-Look at it Kuadrilla! Está a nuestra merced...
-He conseguido atarle los pies y fijarlo con cables a esta cosa -comentó mi primo al resto mientras señalaba hacia un pesado escritorio que había en la sala.
-Tiene paralizados sus brazos con mis agujas. Por lo que está seguro, de momento...
Etzia y primo habían conseguido inmovilizar a esa escoria afín a las gaviotas con un éxito rotundo. Spencer tenía razón: Estaba a nuestra completa disposición...
-Lo mejor de todo is this gadget de comunicación interhumana -Spencer tenía un aparatejo humano-. Sé cómo utilizarlo. De modo que podríamos comunicarnos con este humano... Si sabe inglés, claro...
-Y si no, también -arrulló despreocupada CD-. Agapito podría hacerlo por escrito y en su idioma...
-Está bien -acepté-... Ustedes me vais arrullando qué hago o qué le pío. ¿Vale?
Aquel humano comenzó a vociferar algo hacia la puerta de la sala. Parecía pedir ayuda a los congéneres que estaban inundando la planta baja buscando posibles culpables. Por suerte, los múltiples y agudos sonidos que estaban sonando afuera interferían en sus peticiones de auxilio. Etzia clavó una aguja en él para inutilizar ese enorme y mentiroso pico, CD hizo unas bolas de papel y se las metió con agresividad dentro de su asquerosa boca y mi primo remató su mutis dando un par de vueltas en torno a su cabeza y a la altura de los papeles para asegurar que no los escupiera...
-Ssssssch, sssch, sch... Tranquilo humanito que vas a cantar -Le susurró con maldad Checho-... ¡Pero con tus dedos!
-Agapito: Toma este papel y chiropéale que coja y active su aparato de comunicación -me propuso CD-... Etzia: Habilítale un brazo para que pueda escribir... Spencer: Averigua el modo para comunicarnos con él. Si no me equivoco, este humano es "Estapanza Estriñe" y tiene contacto directo con el líder cabrón que oprime a la inmensa mayoría de humanos españoles: "Marrano Destroy"...
-Agapito: Necesito que le chiropees "Open tu wasa".
Mientras accedía a la petición de Spencer, Etzia le liberaba un brazo y le acercaba aquel aparato al humano. Así que le muestro el papel a la tal Estriñe y entre sollozos accede "gustosa" a mi invitación. Justo después, Spencer me indica cómo usar aquel cacharro...
-Le das here y borras el message, después escribes otro y así lo vas haciendo para comunicarte con el aparato. Ok?
-Vale lo capto -borro el mensaje-: ¿Qué más CD?
- Chiropéale esto, Agapito: "Pregunta a tu líder la fecha, la hora y el lugar exacto en la que se va a celebrar la reunión del G-8" -mientras escribía lo que me arrulló CD, Spencer pió que al ser domingo su líder respondería...
-¡Listo! -Arrullé confirmando mi acción. Luego se lo muestro al humano y le cedo el aparato para que acate la exigencia... ¡PLIN!
-¿Eso qué caraho significa? ¿Qué ha respondío? ¿Qué pone? -Preguntó acelerado Pionio.
-Puueeees... a ver -y leo en voz alta lo siguiente-: "Déjate de coñas rubia... Un símbolo raro... ¿Cómo te van a raptar unas palomas? XD Hablamos en media hora. Un abrazo y sé fuerte".
Al oír el mensaje se le cambiaron las jetas a todas las compas. Especialmente a Fermina:
-¡¡Pero de qué va este!!! ¡¡¡¡Puto humano!!!! ¡Será chivato! ¡Se merece una jodida corbata colombiana! ¿Eh Walterina?... ¿Walterina?... ¿Dónde pollas está Walterina?
Spencer le arrebató el aparato y cogió un trozo de papel para chiropear deprisa el número de contacto del tal Marrano, así como la línea que este humano describió con su dedo para activar aquel chisme (patrón de desbloqueo, creo).
-Kuadrilla, será mejor que nos retiremos. Aquí estamos expuestos -arrulló Checho con cautela.
-Cierto... ¡Vámonos! -Sugirió CD-. Pero antes... Chiurruti: ¿Sabes lo que es una corbata colombiana?
-¡¿Qué si lo sé?! -Como un haz de luz, el compa Chiurruti ya le había practicado una fantástica "traqueotomía burlona" al arrugado cuello de Estapanza.
-...
-Ya te pío Dimitri... ¿Alguien de aquí ha visto a Walterina? -Preguntó de nuevo Fermina.
-Estará fuera, supongo -arrulló con calma mi primo...
Al salir de la sala, y desde una zona segura, fipchiamos todo el espectáculo que habíamos montado en los aledaños del chupuk de la gaviota:
6 Toros muertos en las inmediaciones de la entrada y el resto un poco más allá. Os puedo asegurar que chimponearon con una expresión de serenidad causada, probablemente, por la satisfacción de haber luchado de igual a igual contra los humanos.
Una docena de humanos gavioteros chimponeados por asta de toro y por las cuchillas de ya sabéis quién. Algunos de ellos eran relevantes en su kuadrilla como: Pánfila Báñez y Ozeflácido Joder.
Decenas y decenas de palomas salvajes y domésticas muertas o heridas. Entre ellas, nos percatamos de una que estaba tirada en la esquina de una acera con un ala cercenada. Al fipchiar que estaba en serios problemas, Etzia, mi primo y yo fuimos a intentar socorrerla. El resto de la kuadrilla permaneció allí por precaución...
-¡Echadme un ala compas! ¡Voy a desangrarme! -La paloma salvaje estaba realmente en un serio aprieto.
-Relájate y sangrarás menos -le arrulló mi primo al llegar.
-Saldrás de esta. Pero no podrás volver a volar -le pió Etzia con total sinceridad...
-Lo que sea. Dale...
-¿Sabes dónde está Walterina? ¿Una paloma que pia latinchirop? - Le pregunté mientras Etzia le clavaba sus agujas y mi primo le aplicaba un improvisado torniquete con su cable-. Es una paloma de mi tamaño, con rayas blancas en el cuello...
-Ni idea compañero -nos replicó la moribunda paloma salvaje-... Se ha montando un buen jaleo aquí... A la vista está... ¡Aaaaahh cabrón! ¡Joder! ¡Avisa cuando lo vayas a hacer, hostia!
-Ya está... Ya ha pasado lo peor, hermano -mi primo había conseguido mantenerla estable dentro de la gravedad.
-Gracias... Os debo la pelleja -pió casi desmayándose.
-Déjate de chorradas -constestó Etzia-. Sin vosotras seríamos fiambres ¿Puede caminar? -La paloma asintió-. Simeón: Ayúdame a ponerla a salvo... Agapito: Date una vuelta rápida y si no encuentras a Walterina, reúnete con nosotras en el chupuk cuando puedas...
Empecé a peinar la zona del altercado desde las alturas y ni rastro de Walterina. Sin embargo, sí que localicé a cuatro palomas sobre una cornisa inspeccionando lo que parecían unos cuantos botes de algo para humanos y un par de aparatos electrónicos. Para preguntar, me acerco a ellas y les pio...
-¿Qué tal? Veo que sois palomas salvajes... ¿Por casualidad no habréis visto a una paloma de mi tamaño, con rayas blancas en el cuello y que arrulla latinchirop?
-¿Latinchirop, pías? -Parece que esta vez iba a tener suerte-. Pues ahora que lo comentas, una paloma así fue la que nos dio estas cosas de humanos para que las guardásemos en un lugar seguro y ya lo ves. Justo eso es lo que hemos conseguido.
-¡¡De puta madre!! ¿Y dónde la puedo encontrar?
-Amigo mío... Tu compa ha tenido muy mala suerte. Si quieres verla, está debajo de nosotras -me arrulló con esa cara que se suele poner al dar "la mala noticia".
-¡Esperadme justo aquí! ¡Os necesito a todas!
Bajé a toda hostia a pie de calle y allí yacía Walterina... Lo único que os puedo arrullar es que me consoló saber que no sufrió lo más mínimo, ya que tenía un agujero en su chiapok del diámetro de mi cuello. En ese momento, comprendí que debía andarme con ojo con aquellas armas chimponeadoras de humanos. Sin nada que hacer por ella, me despedí murmurándole un "Gracias por todo. Vengaremos tu muerte y nos veremos en el puto infierno"...
De vuelta con las cuatro palomas salvajes de la cornisa, fipchié los chismes humanos por los cuales se sacrificó nuestra Walterina: Un par de... ¿Walki-Talki? O eso leí, 6 botes de "gas lacrimógeno" y otro par de bote de "spray de pimienta". Me llevé a las palomas salvajes y las cosas confiscadas al chupuk, las guardamos en el chupukio y al reunirnos con la kuadrilla, tuve que aclarar el tema...
-Malas noticias: Walterina... ha caído por la causa. La reventaron con un arma humana cuando le estaba birlando un valiosísimo material a la puta milikchiap...
-¡NO JODAS! -Fermina se llevó un palo del copón.
-Lamentaremos su pérdida después -enunció CD con la frivolidad de una estratega-. En estos momentos hay que contactar con Destroy antes de que se entere de todo el lío. Agapito, todo está listo... Fipchia el "wasa" y píanos...
-Veamos -inspecciono de nuevo el cacharro y leo lo siguiente-: Comenta que ahora puede responder y que por favor sea breve...
CD se tomó unos segundo para mover pieza y me arrulla:
-Agapito, chiropea: "Necesito conocer la fecha, hora y lugar en el que vas a organizar tu reunión del G-8. Es para adjudicarte todo el dispositivo de servicios necesario para un evento internacional de estas características" -Tecleo lo más rápido posible...
Un rato después, suena un pitido... ¡PLIN! Un nuevo mensaje para leer:
-Pues pía que será dentro de dos jueves, que la hora está por confirmar, pero será a media tarde y que se reunirán en la Moncloa, como siempre -les hice saber.
-Chiropéale que hay un líder que...
-Presidente. En su idioma la palabra adecuada sería presidente -píe corrigiendo a CD...
-Vale, como sea. Pon que: "Hay un presidente de entre los miembros invitados que necesita que haya algunas ventanas abiertas y que tiene pavor a las milik-chiaps avícolas. Que si es posible, ese día las encierren a todas".
-Muy bien. O sea que tiene claustrofobia y ornitofobia, haciendo hincapié en los halcones, y añado que son por cuestiones de salud... Ahí va... ¡PLIN!...
Otro breve intervalo de tiempo y nuevo mensaje a transmitir:
-Marrano arrulla que su secretario lo tendrá en cuenta y que se encargará personalmente del asunto.
-Despídete profesionalmente de él y a otro menester. Tenemos muchísimo que planificar -me indica de nuevo CD...
Finalizo cordialmente la conversación con Marrano Destroy recabando suficientes datos como para la próxima visita a su "humilde chupuk". Esperemos que, como buen anfitrión, nos reciba con "las ventanas abiertas"...

De esta no te salva ni Chup Chorris, vieja sauria.
[1] Chulk Chogan = Paloma americana de enorme corpulencia y vigorosa pegada.
